Aiki Taiso



El aiki taiso (Ai: unión, Ki: energía, Taiso: cuerpo) va más allá de un simple calentamiento a nivel físico, se trata de una serie de ejercicios orientados a estimular distintas áreas en nuestro cuerpo, tanto física como mentalmente.

No existe una forma fija de realizarlo, cada instructor posee sus rutinas particulares. En ellas se deben cubrir aspectos tales como: ejercicios de respiración, flexibilidad, tono muscular, etc. Los cuales preparan al cuerpo y la mente para iniciar la práctica, liberándolo así de cualquier tensión producto del estrés que pudiese tener.

Osensei probaba distintas formas de realizar el aiki taiso, siendo influenciado por distintos métodos, como por ejemplo: Makko-ho (Yoga japonés), el sistema de salud Nishi de Katsuzo Nishi Sensei, o los métodos de salud enseñados por Kenzo Futaki (Misogi no Renseikai). En definitiva él tomaba lo que consideraba bueno y se lo transmitía a sus alumnos, sin embargo les daba la libertad de escoger sus propios ejercicios.

Es importante no suprimir esta parte de la práctica, ya que aparte de lo anteriormente expuesto, nos previene de posibles lesiones durante la práctica. No se debe menospreciar el tiempo que se dedique a realizar estos ejercicios, ya que proporcionan beneficios a corto, mediano y largo plazo.

La clase de aikido no está conformada únicamente por las técnicas que se practican, debemos considerar la clase como un todo, que inicia desde que entramos al tatami y saludamos al Kami-za, luego se realizan  los distintos ejercicios prácticos: aikitaiso, ukemis, desplazamientos, técnicas, etc., y finalizamos con una breve meditación. En el caso particular del aikitaiso, debemos darle la debida importancia, tomar conciencia de cada ejercicio que se realiza, qué efecto tiene sobre nuestro cuerpo y mente, coordinarlo con la respiración, etc. Si practicamos de esa forma, al tiempo veremos los cambios, es cuestión de calidad y no de cantidad.