ABRE TU PROPIA TESORERÍA

Daiju visitó al maestro Baso en China. Baso preguntó:

"¿Qué buscaba?"
"Conocimiento", replicó Daiju.
"Tienes tu propia tesorería. ¿Por qué buscar fuera?, preguntó Baso.

Daiju preguntó:
"¿Donde está mi tesorería?"

Baso respondió:
"Lo que estás pidiendo es tu tesorería."
¡Daiju recibió la revelación! De ahí en adelante siempre urgía a sus amigos:

"Abre tu propia tesorería, y usa los tesoros."

NO APEGARSE AL POLVO

Zengetsu, un maestro chino de la dinastía T´ang, escribió el siguiente consejo para sus discípulos:

Vivir en el mundo pero no apegarse al polvo del mundo es la manera correcta de un verdadero estudiante del Zen.

Al contemplar la buena acción de otro animarse a seguir su ejemplo. Al saber de una errada acción de otro, tratar de no emularla. Aunque estés solo en un cuarto oscuro, compórtate como si estuvieras ante un noble huésped. Expresa tus sentimientos, pero no te hagas más expresivo que tu propia naturaleza.

La pobreza es un tesoro. Nunca lo cambies por una vida fácil. Una persona puede parecer tonta y sin embargo no serlo. Quizás sólo esté ocultando cuidadosamente su sabiduría.

Las virtudes son el fruto de la auto-disciplina y no caen del cielo como la lluvia o la nieve.

La modestia es la base de todas las virtudes. Que tus vecinos te descubran antes de que te les hagas conocido por ti mismo.

Un noble corazón nunca se hace notorio. Sus palabras son como raras gemas, rara vez exhibidas y de gran valor.

Para un estudiante sincero, cada día es un día afortunado. El tiempo pasa pero él nunca se queda atrás. Ni la gloria ni la vergüenza pueden conmoverlo.

Censúrate a ti mismo, nunca a otros censures. No discutas lo bueno y lo malo.

Algunas cosas, aunque ciertas, fueron consideradas falsas por generaciones. Como quiera que el valor de lo correcto puede ser lo reconocido después de siglos, no hay necesidad de anhelar una apreciación inmediata.

Vive con sentido y deja los resultados a la gran ley del universo. Pasa cada día en apacible contemplación.