La Realidad y La Mente

Los hindúes denominan a este mundo “maya”, ilusorio, un sueño, una proyección mental. ¿Qué quieren decir? ¿Quieren decir que es irreal? No, no es irreal, pero cuando tu mente se entremezcla, tú mismo creas de ello un mundo irreal. No vivimos en el mismo mundo; todo el mundo vive en su propio mundo. Cuando los hindúes dicen que esos mundos son maya, quieren decir que la realidad más la mente, es maya. No sabemos lo que es la realidad, eso que existe, existe de por sí. La realidad más mente, es ilusión.

Cuando alguien despierta por completo, descubre la realidad sin la mente. Es esa la verdad. Le sumas la mente y todo se convierte en un sueño, porque la mente es la que crea los sueños. Si le quitas la mente, nada puede convertirse en un sueño, solo la realidad permanece en su pureza cristalina. La mente es como un espejo. En el espejo se refleja el mundo. Ese reflejo no puede ser real, ese reflejo es simplemente un reflejo. Cuando el espejo desaparece, el reflejo desaparece, ahora puedes ver lo real.

Una noche de luna llena, el lago se encuentra en silencio y la luna es reflejada en el lago. Tratas de alcanzar la luna. Esto es todo lo que el mundo ha estado tratando de hacer durante muchas vidas: tratando de alcanzar la luna en el espejo del lago. Y evidentemente, nunca tienes éxito, no puedes tenerlo, no es posible. Uno ha de olvidarse del lago y mirar exactamente en la dirección opuesta. Ahí está la luna.
La mente es el lago en el que el mundo se convierte en ilusorio, tanto si sueñas con los ojos cerrados, como si sueñas con los ojos despiertos. No importa. Si la mente se encuentra presente, todo lo que sucede es un sueño. Este será tu primer descubrimiento si meditas sobre tus sueños.

A continuación, descubrirás que TÚ eres un testigo, que el sueño está allí, pero TÚ no formas parte de él. TÚ no eres parte de tu mente, TÚ la trasciendes. Estás en la mente pero no eres la mente. Utilizas la mente, pero no eres la mente.
“Medita también sobre el conocimiento que te llega durante el sueño”

Ya eres consciente. Entra en las profundidades del inconsciente. Dirígete a los fundamentos de tu ser. Ve acumulando más y más consciencia, de manera que puedas penetrar en el sueño, en el estar dormido. Ve acumulando consciencia en tus horas de vigilia, eso te ayudará a penetrar en el inconsciente.

Aikido Técnico: Capítulo 2 – La Definición de AIKIDO como Técnica de Combate (BUGI)


Es importante saber que el AIKIDO incluye una filosofía y las ideas que van más allá de BUDO. BUDO es un subconjunto de AIKIDO, pero el AIKIDO no es un subconjunto de BUDO. Por lo tanto, el desarrollo de la técnica de AIKIDO como una forma completa incluye, además de los principios de combate que serán discutidos aquí, también otros elementos tales como KI (y sus elementos constituyentes), KOKYURYOKU (poder de la respiración), y funciones espirituales. Abordaremos estos aspectos en un futuro trabajo. Por los momentos, es más crítico clarificar el asunto de los elementos físicos de las técnicas de AIKIDO, debido a que éstos proveen una fundación necesaria sobre la cual se construye una comprensión de los elementos más abstractos.

BUGI significa técnicas de combate para enfrentar a un oponente que inicia una confrontación. Más que eso,  las técnicas de BUGI apuntan a dominar físicamente al oponente a fin de obtener un control sobre él. BUGI tiene su metodología, sus reglas y principios. BUJUTSU es un sistema para organizar y mejorar continuamente todos los aspectos y elementos de BUGI.

El BUGI de AIKIDO se caracteriza por la aplicación de dos principios fundamentales en las técnicas de combate, y estos principios son: el Principio del Cuerpo Unificado, y  SOTAI KANKEI (la relación confrontacional entre uno mismo y el oponente). La aplicación de estos principios físicos permite que uno pueda utilizar más efectivamente cualquier técnica.

BUJUTSU NO HOUSOKU – el principio de BUJUTSU requiere que todas las técnicas, los movimientos y todos los elementos de BUJUTSU y BUGI sean aplicados con total precisión y exactitud. Su efectividad se determina según si se aplican en el momento correcto, en la forma correcta, y con la cantidad correcta de energía.

Por ejemplo, BUGI incluye los elementos de velocidad y poder. El poder es la aparición de la energía que a su vez se usa para alcanzar una meta. La velocidad puede crear poder, y el poder puede sustituir la falta de velocidad. La velocidad puede crear un poder realmente destructivo, por ejemplo, cuando un viento de huracán sopla una pajita  a tal velocidad que ésta penetra una pared. De forma conversa, aunque se mueva muy lentamente, un poder con suficiente fuerza puede penetrar esa misma pared. La efectividad depende de la aplicación correcta tomando en consideración las condiciones particulares.

Por ende, BUJUTSU NO HOUSOKU puede expresarse como una actividad determinada para tratar una relación confrontacional a fin de colocar a uno mismo en una situación más ventajosa, dadas ciertas condiciones. BUJUTSU NO HOUSOKU es una consecuencia inevitable de obtener y mantener control sobre un oponente, usando las cantidades mínimas requeridas de:
·  Movimiento
·  MA-AI  
·  Poder.

Este BUJUTSU NO HOUSOKU es la base para las técnicas de AIKIDO y similarmente, manteniéndolas en consideración, se pueden generar unas definiciones y descripciones muy precisas de las técnicas de AIKIDO.
Existen tres requerimientos claves para técnicas precisas de AIKIDO:
·  Mantener la postura correcta y apropiada
·  Entrar a SHIKAKU
·  Usar el cuerpo conscientemente para evitar confrontaciones directas con el movimiento del oponente.

El primer requerimiento para una técnica precisa es una postura correcta. La postura apropiada permite a uno generar todo el poder que uno posee, ejecutar los movimientos de forma exacta y veloz, y también maximizar el propio poder de ataque o defensa.

El segundo requerimiento es entrar a SHIKAKU, o sea, la “apertura” del oponente, o su “punto ciego” o “ángulo muerto”. A pesar de que el ángulo muerto sea el punto débil del oponente donde puede ser atacado, de manera simultánea también es más que eso, por ejemplo, es un punto en el cual uno puede resguardar o mantener su propia seguridad.

El tercer requerimiento es usar el cuerpo de tal manera de evitar el choque, o sea, la oposición directa de poder contra poder, o movimiento contra movimiento. Para ser más eficiente en cómo tratar una relación confrontacional, uno debe usar el poder o movimiento de su oponente, y la cantidad mínima requerida de tu propio movimiento o poder para hacer que esta situación se desarrolle en la manera que uno desea, en otras palabras, para tu propia ventaja.

La oposición directa contra el poder o movimiento necesariamente aumenta un esfuerzo requerido, y por ende desperdicia la energía. Además, cuando dos fuentes de poder o movimiento entran en contacto directo de oposición, la parte con poder o fuerza mayor ganará, y esto es un resultado contrario a los objetivos de las técnicas de combate de AIKIDO. La habilidad de controlar el movimiento a fin de evitar los choques con el oponente requiere de una práctica repetitiva y continua durante un período de tiempo extendido, hasta que este acercamiento o enfoque se convierta en un hábito fuertemente incrustado o establecido.

Si los practicantes de AIKIDO se pudiesen dedicar de corazón a enfocar estos elementos, el BUJUTSU NO HOUSOKU brotaría y crecería de forma automática y natural.
Otra nota a la discusión anterior es que el BUJUTSU, además de basarse sobre principios fundamentales e inalterables, también tiene otro aspecto que de forma simultánea es libre, sin restricciones, y capaz de adaptarse a cualquier circunstancia. Dentro de esto, hay espacio para KICHI (ingenio o astucia veloz) que no caben necesariamente dentro de ciertos principios predeterminados.

Aquellos que entrenan suficientemente para así desarrollar y llegar a dominar el BUJUTSU NO HOUSOKU también llegarán a generar KI y sus elementos, que incluyen KAN (intuición), y KICHI. Esto permite desplegar tus elementos mentales y espirituales que están descritos, por ejemplo, como “KI que lidera”, “el sentir”, o “empatía” de BUDO, y la habilidad para “ver” el movimiento del oponente (hasta en el caso cuando el oponente se encuentra a tus espaldas).

KICHI, sin embargo, tiene una expresión tanto más elevado como más bajo. Su forma más elevada sólo puede desarrollarse como resultado de un nivel alto de entrenamiento dirigido hacia la creación de habilidades cumbres basadas en las teorías o principios fundamentales. Aquellos que realmente han llegado a dominar el BUJUTSU NO HOUSOKU pueden desplegar tal forma elevada de KICHI.

Hay otro ejemplo diferente de una técnica similar a KICHI que posiblemente (aunque rudimentariamente) podría ser incluido como BUGI. Esto es SUTEMI (el truco del sacrificio) en el cual intentas escaparte del peligro mediante la ejecución de un movimiento sorpresivo para asustar al oponente.

Aunque esta técnica sigue algunos principios de BUDO, también ignora algunos otros elementos críticos, tales como postura y balance. La técnica de SUTEMI podría ser clasificada como una de las técnicas de combate, pero debido a que no incluye todos los aspectos y elementos de BUJUTSU, no debería ser incluida como una técnica completa. Esta es precisamente la razón por la cual SUTEMI no está incluida en el AIKIDO.

La razón por la cual el AIKIDO expresa de forma tan completa el BUBI (la estética de las artes marciales) incluyendo muchos aspectos tales como técnicas precisas, el sentido de estabilidad y elegancia, es que el AIKIDO incorpora todos los elementos esenciales de  BUJUTSU NO HOUSOKU.

Basado en las explicaciones y puntos de vista que he descrito arriba, quisiera ahora entrar en la materia de teorías técnicas.

© Mitsunari Kanai 1994-96

Aikido Técnico: Capítulo 1 – Métodos de Entrenamiento


Uno de los problemas más básicos, crónicos y quizás inevitables en la práctica de AIKIDO, es que el entrenamiento de AIKIDO pueda reducirse a un ejercicio despreocupado basado sobre un acuerdo excesivo entre los compañeros practicantes (NAGE y UKE). Este problema surge porque los practicantes de AIKIDO suelen basar su práctica sobre filosofías y teorías sinceras pero mal-fundadas. Los ejemplos de muchas interpretaciones incorrectas del AIKIDO aplicado a la práctica incluye la de enfatizar la idea de un ambiente de “estilo de AIKIDO”, expresando una “ideología” de AIKIDO, y malinterpretando el concepto de “armonía”.

Debido a la importancia de comprender correctamente el significado de la armonía en el contexto específico del AIKIDO, daré una explicación breve. Tenga presente que cubriré solamente una mínima fracción de los significados y aspectos de la armonía de AIKIDO.

Primero, es importante saber que la armonía es un componente central del AIKIDO. Muy fundamentalmente, significa armonía con el universo entero, con la existencia toda. En términos de mente y cuerpo, armonía significa simplemente que uno debe enfatizar tanto la mente y el cuerpo de forma equilibrada, en vez de enfocarse solamente en uno o en el otro. Pero en términos físicos, la armonía tiene un significado técnico que se refiere a una manera particular de usar el cuerpo entero en cada movimiento. Aplicado a una situación confrontacional (incluyendo el entrenamiento), es este significado técnico de la armonía que se debe realizar en uno mismo y con el oponente, y así crear una situación que conduce al oponente hacia la armonía con uno mismo.

La armonía no significa llevarse bien con la gente en base al denominador común más bajo, o creando un acuerdo sin tener en cuenta las reglas sólo para evitar la confrontación y así mantener un ambiente despreocupado o exageradamente confortable. La armonía tal como se usa en el AIKIDO, no involucra ceder, disminuir o diluir cosas opuestas y sus esencias individuales. Tal forma de acercamiento diluye todo, sacrifica la esencia de las cosas, erosiona los estándares de comportamiento y actitud; y por ende disminuye a cada individuo. Al contrario, la armonía del AIKIDO une a elementos diferentes – hasta opuestos – y los intensifica de una manera en la cual impulsa todo hacia un nivel más alto.

Se suele recalcar que el AIKIDO permite hombres y mujeres, adultos, niños y niñas, gente mayor y jóvenes practicar juntos. Esto es verdad. También es verdad, pero no tan frecuentemente recalcado, que dentro del  AIKIDO también hay espacio para practicar de otras maneras, por ejemplo, de usar una práctica muy dura para desarrollar técnicas marciales. La amplitud y sentido incluyente del AIKIDO no significa que su práctica sea fácil, o que sus practicantes que se enfocan en desarrollar técnicas fuertes de combate sean menos importantes o menos legítimos, que aquellos interesados en otros aspectos del arte.
Yo sospecho que el resultado de estos errores trae como consecuencia el primer problema mayor en el entrenamiento de AIKIDO, y es que muchos practicantes de AIKIDO no han podido establecer un método de entrenamiento basado en la comprensión más fundamental de cómo usar el cuerpo para producir, aplicar y recibir el poder.

Lo que sigue es una teoría y explicación de cómo usar correctamente el cuerpo. Me parece necesario articular de forma detallada esta lógica del AIKIDO. La intención es que esta articulación de los principios físicos del AIKIDO deberá reemplazar las explicaciones abstractas propuestas típicamente por muchos practicantes de AIKIDO y otras artes marciales.
El practicante de AIKIDO debe comprender cómo la fisiología del cuerpo, la misma estructura del cuerpo, ocasiona las reglas o principios de cómo ha de funcionar el cuerpo entero de la forma más eficiente y óptima. La forma correcta de un movimiento corporal se juzga únicamente por este criterio: si el movimiento, visto desde la fisiología humana, utiliza con economía total todas las partes del cuerpo organizadas en la forma más eficiente posible. Comprender tal teoría fundamental de la utilización del cuerpo debe preceder las explicaciones de técnicas específicas de AIKIDO.

Cualquier sistema de movimiento corporal debe estar basado sobre la fisiología humana. Las artes marciales en general tienen reglas que definen aún más las implicaciones de la estructura física del ser humano bajo el contexto de situaciones de combate. El AIKIDO, cuya meta es el acercamiento más amplio hacia las artes marciales, debería tener un conjunto de principios aún más preciso.

Una técnica específica basada sobre estos principios utilizará cada parte del cuerpo de forma organizada y secuenciada, a fin de optimizar la generación del poder. Si esto se hace, la técnica será la correcta y va a “funcionar”. La falta de comprensión y aplicación de esto harán que las técnicas sean inefectivas.

Uno debe comprender que el entrenamiento de AIKIDO debe basarse únicamente sobre este principio intransigente de eficiencia máxima que surge de la fisiología humana. Armado con este conocimiento, el practicante puede determinar fácilmente si las técnicas que pudiesen verse fluidas y correctas están basadas en los principios verdaderos del entrenamiento de  AIKIDO. Las técnicas incorrectas son muy comunes debido a la falta de comprensión de este principio.

La falta de entendimiento de este principio de movimiento corporal eficiente también tiene otras implicaciones, por ejemplo, que los grupos primordiales de las técnicas que son propiamente del AIKIDO (proyecciones, controles, golpes y empujes) carecen de una consistencia teórica y por ende, parecen desmedidamente distintos uno del otro.
Se debe entender que no estoy proponiendo restringir el AIKIDO en un molde rígido sino al contrario, estoy sugiriendo que es necesario romper el molde rígido ya existente, un molde creado de malos hábitos formalizados. Los resultados de estos malos hábitos se observan fácilmente en mucho de lo que hoy en día se llama “práctica de AIKIDO”.

Hay un segundo problema mayor en el entrenamiento de AIKIDO, uno que resulta de la relación entre NAGE y UKE.

Muchas veces el entrenamiento se conduce a una especie de modalidad confrontacional falsa, sin un combate verdadero o un entrenamiento serio. Debido a esto, el practicante típicamente no se da cuenta de su creciente dependencia hacia la cooperación del oponente. Este modo poco saludable y exagerado de cooperación corrompe la relación entre NAGE y UKE, asimismo, mientras esto pueda crear resultados que parecieran ser dramáticos, en realidad arruina la oportunidad para uno desarrollar sus técnicas o su capacidad de visión óptica.

Debido a que los principios fundamentales del entrenamiento de AIKIDO no se han establecido de forma clara, los NAGE suelen no aplicar técnicas buenas ni correctas que claramente proyectan o derriban al UKE; sin embargo, pareciera que UKE lo estuviesen proyectando, lanzando o derribando. En estos casos, el UKE se ha puesto de acuerdo de forma implícita para actuar como si la técnica funcionara sin importar su efectividad real (la efectividad se determina primordialmente si el cuerpo se utiliza correctamente para generar poder). Debido a esto, el asunto de que si la técnica funciona o no ha sido reducido a una total irrelevancia.

Aunque debería ser obvio que una relación corrompida entre UKE y NAGE tiene unas implicaciones profundas y negativas para un arte marcial, este tipo de entrenamiento es muy común. Todo el mundo debería entender claramente que mientras las personas se enganchen en lo que en realidad es una práctica falsa, en la cual no hacen más que jugar alegremente a ser artistas marciales, el verdadero AIKIDO nunca va a ser aprendido ni comprendido.

La totalidad de la relación entre NAGE y UKE se llama SOTAI KANKEI, y se centra sobre el principio básico de reconocer que esta relación es fundamentalmente confrontacional. Cada individuo de la pareja de entrenamiento debe abandonar los pensamientos de independencia separado del otro, y debe aceptar que el punto fundamental es como utilizar el conocimiento de AIKIDO y de cómo relacionarse con UKE a través del uso de técnicas efectivas y correctas, basadas en los principios de AIKIDO.

Es absolutamente imperativo que cada técnica utilizada sea real, es decir, que cada técnica para manipular el oponente utilice la estructura corporal de el propio cuerpo de uno (y cada una de las cinco partes principales del cuerpo) en una forma dinámica y óptimamente eficiente.

Si las personas entendieran estos puntos, y pudiesen utilizarlos como la base de su práctica de AIKIDO, se abrirían las puertas del conocimiento. Es por estas puertas que el practicante debe cruzar a fin de aprender cómo ejecutar el verdadero AIKIDO en una manera racional, tomando en cuenta todos los aspectos de los principios del cuerpo y SOTAI KANKEI. Sin esto, el practicante estará perdido, remendando y juntando pedazos de técnicas improvisadas e incorrectas.

Nota sobre la terminología: Las palabras UKE, oponente, el otro, y pareja están estrechamente relacionadas, pero cada una tiene un significado específico. Si uno recibe un ataque o está en una situación confrontacional, la palabra “oponente” (o AITE) es la más apropiada. El termino “el otro” es como el oponente, pero agrega una connotación de incluir todo lo que está afuera de uno mismo, por ejemplo, el concepto de MA-AI o la distancia entre uno mismo y el otro. Cuando describimos la práctica de las técnicas, incluyendo aquellos de recibir o hacer UKEMI, entonces tiene más sentido decir "UKE". Finalmente, existe el término “pareja” que es el más apropiado cuando se describen los ejercicios (en contraste con las técnicas), por ejemplo el de estirar la espalda o practicar movimientos de TENKAN.

© Mitsunari Kanai 1994-96 

Aikido Técnico

Finalmente y gracias a la colaboración de mi amiga Justine Soques y contando con la aprobación del Sensei David Halprin (6to Dan, Shihan, Framingham Aikikai), comparto con ustedes este material que fue escrito por Mitsunari Kanai Sensei (1939-2004), el cual describe su vision sobre el Aikido.

Debido a lo extenso del documento, lo ire publicando en varias entregas para mayor comodidad al momento de ser leido.

Prefacio
AIKIDO es...
En el centro de la práctica de AIKIDO, más que cualquier otra cosa, existe un entrenamiento continuo y arduo, además de la disciplina del cuerpo y mente a fin de desarrollar la sabiduría.  En caso de una confrontación, el comportamiento tipo salvaje cuya única meta es protegerse y lesionar al oponente debe ser evitado a toda costa.  Desarrollar la determinación de resolver una situación confrontacional con la omnisciencia y la omnipotencia (en otras palabras, no solamente usando la técnica sino también la aplicación de tus habilidades y sabiduría) se llama BUGOKORO (el espíritu/mente de BUDO). Uno debe entender que el AIKIDO no es menos o más que la expresión y la encarnación de este BUGOKORO.


El AIKIDO aboga por el YAMATOGOKORO

Dado a que el AIKIDO incluye los elementos de BUGI (técnicas de combate), es inevitable que algunas veces el practicante de AIKIDO deba enfrentarse a la posibilidad de unas circunstancias confrontacionales. Si uno investiga de forma seria y continua sobre la realidad de estar cara a cara con un oponente en una situación de vida o muerte, en la cual la propia existencia está en juego, o sea, cuando la sobrevivencia de uno significa la derrota del oponente o viceversa; y si uno pudiese reconocer completa y abiertamente la interrelación entre su propio ser y el del oponente, esto llevaría uno a descubrir las más lógicas y eficientes técnicas de combate.

Sin embargo es igual de cierto, y a pesar de lo paradójica que pueda parecer, que en la búsqueda de la perfección de este principio, uno llegará eventualmente a experimentar un estado armonioso, surgido del discernimiento de que no importa lo fuerte que uno pueda ser, no podrá dejar de existir si intenta combatir contra la existencia en su totalidad. Este es “El Camino” (o proceso) para alcanzar la armonía tal como aboga el AIKIDO.

Uno debe tener en cuenta, sin embargo, mientras intenta comprender o alcanzar el principio de la armonía, que si no se pasa por el proceso interno de transformación que comienza en el estado de confrontación, y sólo después de trabajar el proceso de forma crítica eventualmente se llega a un estado de no-confrontación, solo así puede existir BUDO.

Bajo condiciones normales, los seres vivos habitan en grupos,  no aislados. Una característica básica de la existencia social es el desarrollo de descripciones o comparaciones relativas; por ejemplo, fuerte versus débil. Cada ser vivo intenta utilizar sus cualidades individuales a su mejor ventaja según sus fortalezas y debilidades relativas. El proceso que eventualmente lleva al BUDO empezó con esfuerzos de compensar la debilidad a través del desarrollo de cualidades específicas (por ejemplo: la velocidad, la fuerza, el tamaño, o la facilidad de usar armas).  Por lo tanto y bajo condiciones normales, habitar en el mundo a veces conduce hacia situaciones confrontacionales; y a desarrollar técnicas aún más efectivas para lidiar contra tales eventos lo cual conduce a la conclusión de que siempre habrá alguien o algo más grande o más fuerte que uno mismo. Al final, uno se da cuenta que la defensa más efectiva es unirse o ser parte del oponente. Esta es la manera en la cual el principio de confrontación evoluciona hacia el principio de la no-confrontación.

El concepto de YAMATOGOKORO sugiere que la razón por la cual se desarrollan las artes marciales es para proteger aquellos que no pueden protegerse a si mismos contra agresores. El propulsor de esta filosofía dedica su ser a desarrollar el BUDO con la finalidad de proteger la seguridad de la gente pacífica para evitar que la crueldad o la violencia triunfen. Esta idea está en el corazón del AIKIDO.

Se debe entender que el AIKIDO incluye una filosofía y unas ideas que van más allá de las artes marciales definidas como la práctica de técnicas de combate. Por ende, las artes marciales están incluidas dentro del AIKIDO, pero el AIKIDO va más allá de las artes marciales. El AIKIDO promueve la idea de que el BUDO, el principio de la confrontación, y el principio de la no-confrontación pueden estar en síntesis sin comprometer cualquiera de sus esencias fundamentales. Sin embargo, es triste notar que mucho de lo que se denomina “la práctica” ha comprometido estos elementos. Lo que sigue es una descripción técnica de los principios físicos que deben guiar una verdadera práctica de AIKIDO, si el objetivo es de alcanzar realizaciones totales y no parciales de este arte.

© Mitsunari Kanai 1994-96